La frase que se escuchó en el vestuario antes del Huesca-Nástic: «Hay un pacto de caballeros»

La frase que se escuchó en el vestuario antes del Huesca-Nástic: «Hay un pacto de caballeros»

31/05/2019 0 Por Brian Huenchun

El juez pregunta a los detenidos por esa frase, que se escuchó en el vestuario local antes de salir a jugar el Huesca-Nàstic de 2018

La Policía Judicial sostiene que el vestuario del Huesca se confabuló para perder contra el Nástic de Tarragona con una frase que atribuye a los integrantes de la plantilla y que fue pronunciada antes del encuentro celebrado el 27 de mayo de 2018: «Hay un pacto de caballeros y hay que respetarlo». Bajo esta consigna el equipo oscense, a juicio de los investigadores, se dejó perder 0-1 ante un Nástic que peleaba en ese momento por evitar el descenso a Segunda División B y que estaba a 29 puntos del Huesca, que había ascendido a Primera la jornada anterior. Para reforzar la existencia de esta instrucción verbal, la Policía sostiene que dispone de testimonios de testigos que la presenciaron. Entre ellos, el jefe de los Servicios Médicos del club, Juan Carlos Galindo.

No en vano, esta frase figura en los argumentos utilizados por el titular del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción número 5 de Huesca para dejar en libertad con cargos a parte de los jugadores y directivos implicados en la denominada Operación Oikos. Los investigadores sostienen que en la red de amaños existían tres niveles diferenciados, según la documentación de las pesquisas a la que ha tenido acceso EL MUNDO. En primer lugar sitúan a los «organizadores», que a su juicio deciden qué partidos se pueden amañar. En segundo término señalan a los «intermediarios», que son aquellos miembros de la organización que, siendo muchos de ellos capitanes de sus respectivos equipos, pactan las cantidades a cobrar con los organizadores y prometen realizar pagos al resto de futbolistas implicados. Por último, la Policía sitúa a los futbolistas que acaban recibiendo dinero, sin formar parte de la organización, para alterar el resultado del encuentro.

El juez decretó prisión provisional Raúl Bravo y Carlos Aranda, eludible con una fianza de 100.000 euros. Es la pena más alta que ha dictaminado el juez al ser considerados los cabecillas. A ambos les atribuye un «papel central» y les identifica como los «organizadores» de la trama. De hecho, también se cree que Raúl Bravo y Borja Fernández amañaron el Valladolid-Valencia de esta temporada en un bar de la ciudad castellana 48 horas antes, tal y como desveló este periódico.

ESCALÓN INFERIOR

El jugador del Deportivo de la Coruña Iñigo López, un «segundo escalón de la trama» al que se le atribuye una labor de «intermediación entre Bravo y Aranda y jugadores de otros equipos», en una tarea consistente en «captar jugadores para buscar mejores tratos con otros jugadores», fue puesto en libertad con cargos y obligado a abonar una fianza 75.000 euros. Misma pena para el futbolista del Real Valladolid, Borja Fernández, y para el presidente del Huesca Agustín Lasaosa, pero con una fianza menor (50.000 euros) que deberán abonar en 10 días. Para el médico del club oscense, Juan Carlos Galindo, como posible autor de un delito de corrupción en el deporte, el juez sólo pidió comparecer en el Juzgado los días 1 y 15 de cada mes. El Huesca está siendo investigado como personalidad jurídica por su posible responsabilidad penal, aunque según el fiscal, «su situación procesal podría cambiar a la de una acusación particular, ya que si hay un perjudicado directo, el primero de ellos es la SD Huesca».

En este procedimiento judicial, los principales imputados han tenido pinchados los teléfonos durante los últimos seis meses. Fuentes próximas a los implicados sostienen que por parte de la Policía se confunden «pactos» entre equipos, que siempre han existido en el mundo del fútbol, con la configuración de una organización criminal que consideran que no existe. A su vez, se alude a que en las conversaciones se hace mención a deudas particulares entre futbolistas y a conversaciones con familiares sacadas de contexto.